Este informe de BCG y CDRI esboza un marco exhaustivo para integrar la resistencia al clima y las catástrofes en las infraestructuras de transporte del sur de Asia.
Con más de $575.000 millones en activos de transporte expuestos a riesgos climáticos, la región se enfrenta a crecientes amenazas de inundaciones, olas de calor y otros peligros geoclimáticos. El informe hace hincapié en un enfoque de ciclo de vida, integrando la resiliencia desde la planificación hasta el final de la vida útil, con el apoyo de habilitadores estratégicos como la política, los datos, la financiación, la gobernanza y el desarrollo de capacidades.
Propone seis llamadas a la acción: planes nacionales de adaptación, evaluaciones de riesgos climáticos, códigos resilientes, reformas de la contratación pública, desarrollo de capacidades y financiación innovadora. Estudios de casos de Estados Unidos, China, Filipinas e Italia ilustran las mejores prácticas mundiales.
El informe insta a una acción coordinada entre gobiernos, entidades de infraestructuras, financieros y sociedad civil para transformar los sistemas de transporte de Asia Meridional en redes resistentes y preparadas para el futuro que salvaguarden el crecimiento económico, los servicios públicos y la sostenibilidad medioambiental.
Puntos clave
- Las infraestructuras de transporte del sur de Asia se enfrentan a crecientes riesgos climáticos y de catástrofes.
- Las inversiones en resiliencia cuadruplican los beneficios y reducen las pérdidas económicas futuras.
- Las carreteras, los ferrocarriles, los puertos y los aeropuertos requieren intervenciones de diseño adaptadas y resistentes al clima.
- La planificación del ciclo de vida incorpora la resiliencia desde la estrategia hasta las etapas finales.
- La política, los datos, la financiación, la gobernanza y la capacidad son pilares de la resiliencia.
- La acción coordinada de las partes interesadas es esencial para una transformación resistente de las infraestructuras.




