Orientaciones para aumentar la resistencia al calor extremo
Comunidad de Prácticas sobre Gestión del Calor Extremo en Infraestructuras Educativas
Heat Smart Schools es un marco de orientación del CDRI para ayudar a las escuelas a adaptarse a los crecientes riesgos del calor extremo. Con una previsión de más de dos mil millones de niños expuestos a olas de calor frecuentes de aquí a 2050, el documento subraya que el calor amenaza la salud, el aprendizaje y la equidad, especialmente en las comunidades vulnerables.
En él se esbozan siete medidas prácticas: establecer una gobernanza integradora, utilizar la ciencia y las previsiones, aplicar medidas de refrigeración estructurales y basadas en la naturaleza, integrar los conocimientos sobre el calor en la educación, abordar los riesgos subyacentes como el agua y la nutrición, movilizar la financiación y prepararse para futuros episodios de calor mediante simulacros y planes de recuperación.
Las recomendaciones abarcan la adaptación estructural, la refrigeración pasiva, los espacios sombreados, los sistemas de hidratación y la participación de la comunidad. Las orientaciones promueven un enfoque integral de la sociedad, vinculando las escuelas con los sistemas municipales, sanitarios y de gestión de catástrofes para garantizar la resiliencia y salvaguardar el derecho de los niños a aprender en un mundo que se calienta.
Puntos clave
- El calor extremo amenaza la salud, el aprendizaje y la equidad educativa de los niños en todo el mundo.
- Escuelas guía en siete pasos: gobernanza, ciencia, adaptación, educación, resiliencia.
- La refrigeración pasiva, los espacios verdes y las reformas reducen eficazmente el calor en las aulas.
- Los conocimientos sobre el calor capacitan a los alumnos como defensores de la seguridad y la resistencia.
- La financiación procedente de los presupuestos de educación, sanidad y clima permite ampliar las intervenciones.
- Los planes de preparación con simulacros garantizan que las escuelas respondan a las olas de calor recurrentes.




