Este documento de trabajo de GIRS 2025 ofrece la evaluación global más exhaustiva sobre la resiliencia de la infraestructura, basada en las aportaciones de más de 3.000 profesionales en más de 100 países.
Destaca una creciente concienciación, la ampliación de los marcos normativos y un mayor interés en tecnologías avanzadas y soluciones basadas en la naturaleza. Sin embargo, persisten brechas significativas entre la ambición y la implementación. Solo entre el 12% y el 15% informa de una aplicación integral de medidas de resiliencia, con un cumplimiento débil de la normativa, evaluaciones de riesgos inconsistentes y sistemas de datos fragmentados. La escasez de capacidades, particularmente en las instituciones públicas, limita la planificación, el mantenimiento y la supervisión regulatoria, mientras que la financiación continúa estando fuertemente orientada hacia la reconstrucción posterior a desastres en lugar de la prevención. No obstante, regiones como Asia Oriental y el Pacífico muestran sólidas capacidades institucionales, y los gobiernos a escala global identifican el fortalecimiento normativo como una prioridad principal.
Con un compromiso sostenido, una mejor gobernanza y el aprendizaje intersectorial, los países están cada vez más preparados para promover sistemas de infraestructura más resilientes y con visión de futuro que puedan resistir mejor los riesgos futuros.
Puntos clave
- La concienciación sobre la resiliencia de la infraestructura está aumentando a escala global, aunque persisten amplias brechas de implementación.
- Los marcos regulatorios mejoran de manera sostenida, pero su cumplimiento sigue siendo débil en muchas regiones.
- Las evaluaciones de riesgos son cada vez más frecuentes, aunque la integración del componente climático aún presenta rezagos.
- La capacidad del sector público se fortalece gradualmente, aunque la escasez de personal continúa ralentizando los avances.
- La financiación para la resiliencia aumenta de forma selectiva, pero las inversiones preventivas siguen siendo insuficientes.
- La adopción de tecnologías y soluciones basadas en la naturaleza se expande, aunque su implementación a gran escala aún es limitada.




