El Informe sobre Resiliencia de las Infraestructuras Mundiales del CDRI hace hincapié en convertir la resiliencia de las infraestructuras en una estrategia económica fundamental.
Las pérdidas mundiales relacionadas con las catástrofes superan los $732.000 millones anuales, con unos costes indirectos que multiplican por 7,4 los daños directos. Utilizando el modelo GIRI y el Modelo de Economía Verde (GEM), demuestra que una reconstrucción más rápida, en un plazo de 10 años, puede reducir a la mitad las pérdidas del PIB.
Las prioridades clave incluyen evaluaciones de riesgos localizadas, financiación por capas (bonos, seguros, fondos de contingencia) y reformas de la gobernanza para superar las lagunas normativas. Tecnologías como la IA, los drones y los gemelos digitales, junto con soluciones basadas en la naturaleza, ofrecen una resiliencia rentable. Las empresas y los gobiernos deben integrar la resiliencia en la planificación, las operaciones y la recuperación. África y los pequeños Estados insulares en desarrollo se enfrentan a riesgos desproporcionados, mientras que los sectores de las energías renovables y el regadío necesitan una adaptación urgente.
El informe proporciona marcos de actuación, vías de financiación y estudios de casos para captar el dividendo de la resiliencia a escala mundial.
Puntos clave
- Las pérdidas mundiales por catástrofes superan los $732.000 millones anuales, y los costes indirectos son mayores.
- Las repercusiones económicas indirectas multiplican por 7,4 los daños directos a las infraestructuras.
- Una reconstrucción más rápida en un plazo de 10 años reduce significativamente a la mitad las pérdidas del PIB.
- La financiación por capas combina bonos, seguros y fondos de contingencia para la resiliencia.
- Las tecnologías y las soluciones basadas en la naturaleza ofrecen estrategias de resiliencia rentables a escala mundial.
- África y las naciones insulares se enfrentan a riesgos climáticos y de infraestructuras desproporcionados.




