El documento es un llamamiento a la acción para construir infraestructuras resilientes en los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), que se enfrentan a pérdidas devastadoras por fenómenos meteorológicos extremos, de hasta 226% del PIB.
Destaca la urgente necesidad de infraestructuras costeras resistentes a las catástrofes, que a menudo resultan inasequibles debido al elevado endeudamiento y a la escasez de recursos. Tres grupos de expertos identificaron obstáculos en la financiación, las normas y los datos.
Las soluciones clave incluyen el lanzamiento de un centro mundial de datos sobre los PEID, la garantía de una cobertura de alerta temprana de 100% para 2030, el desarrollo de códigos de diseño específicos para los PEID, la digitalización de la aplicación de las normas y la vinculación de la financiación al cumplimiento de la resiliencia.
El plan de acción también aboga por la creación de unidades de resiliencia en los ministerios de finanzas, la racionalización de la acreditación y la creación de mano de obra local cualificada. La visión es que todos los PEID logren infraestructuras resilientes para 2034 mediante normas localizadas, datos abiertos y financiación mixta.
Puntos clave
- El clima extremo borró el PIB 226% en algunas naciones insulares.
- Una infraestructura resistente es esencial, no opcional, para la supervivencia de los PEID.
- Los sistemas financieros deben adaptarse para satisfacer las necesidades de infraestructura de los PEID.
- Los códigos de construcción localizados deben reflejar los peligros y capacidades específicos de cada isla.
- Las plataformas de datos unificadas mejoran la planificación, las alertas y la preparación de las inversiones.
- Vincular la financiación en condiciones favorables a normas de cumplimiento de infraestructuras resilientes certificadas.




