Este informe, elaborado por la Coalición Internacional para una Infraestructura Sostenible (ICSI), la Coalición para una Infraestructura Resiliente a los Desastres (CDRI) y el Pacto Mundial de Alcaldes para el Clima y la Energía (GCoM), hace hincapié en la inclusión en todo el ciclo de vida de las infraestructuras para hacer frente a los riesgos climáticos y las desigualdades sociales. Se alinea con marcos mundiales como los ODS, el Acuerdo de París y el Marco de Sendai, abogando por políticas, normas de diseño y operaciones que den prioridad a los grupos vulnerables.
El informe presenta más de 40 estudios de casos en todo el mundo, como la mejora de hospitales en Kiribati, la reconstrucción inclusiva de escuelas en Nepal y los puentes de senderos en Ruanda, que demuestran cómo la integración de la GEDSI mejora la resiliencia, el acceso y la equidad.
Entre las estrategias clave figuran la planificación participativa, el diseño universal, los presupuestos con perspectiva de género y las auditorías de accesibilidad. Mediante la integración de la GEDSI, las infraestructuras pueden reducir la vulnerabilidad, acelerar la recuperación y fomentar el desarrollo sostenible. Estas iniciativas ya han mejorado la resiliencia de más de 36 millones de personas en todo el mundo, lo que demuestra que unas infraestructuras inclusivas e inteligentes desde el punto de vista climático son esenciales para una adaptación equitativa y una resiliencia a largo plazo.
Puntos clave
- Las infraestructuras resistentes al cambio climático deben integrar las cuestiones de género, discapacidad e inclusión social.
- El diseño inclusivo reduce la vulnerabilidad y acelera la recuperación tras las crisis climáticas.
- El enfoque del ciclo de vida integra la GEDSI en las fases de planificación, adquisición y operaciones.
- La planificación participativa garantiza que diversas voces den forma a soluciones de infraestructuras resilientes.
- Más de cuarenta estudios de casos globales demuestran estrategias escalables de integración de GEDSI.
- Las iniciativas han reforzado la resiliencia de más de treinta y seis millones de personas.




